
De lo que se trata el amor -si es que esto trata sobre algo- es de que, con el tiempo y los portazos, logres entender un poquito a quien te mira desde el espejo.
Se trata, también, de que quizás, con el paso de los años logres quererte a tí mismo más allá de las medallas y el ego disfrazado de estúpidas metas y cuentas corrientes.
Y quizás, sólo quizás, en algún momento aparezca alguien que vea lo que tú solo intuyes. Que no juega ni miente porque espera el futuro como espera las canciones o los títulos de crédito: Sin espera.
Alguien que será tu amiga, tu amante, tu sello, tu coraza y tu espejo. Todos tus espejos.
-reflexión que encontré por ahí, y comparto-









